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Pensiamento del Viernes para Reflexionar: Sándwiches de Crema de Cacahuate

Publicado el August 16, 2014 | 0 comentarios

Por Linda Herman

Traducido por Lupe Hernandez

Sándwiches de Crema de Cacahuate

¿Cuántos de ustedes recordarán lo que tenían para el almuerzo de verano en su casa cuando estaban en la primaria o en la secundaria, cualquiera sea el caso?  Sé que nosotros comíamos bastantes sándwiches de mortadela, crema de cacahuate con mermelada, y lo que sobraba del jamón en sándwiches de jamón.  Cuando mi madre estaba en casa, ella nos hacia comer apio, una zanahoria, o una manzana.  Luego nos lo pasábamos con un vaso de leche.  Si había galletas en la casa, nos comíamos una o dos.

Nada del otro mundo, pero funcionaba y nos criamos bien.  Mi madre, una graduada de escuela secundaria, sabía que el alimentar a sus hijos era una parte esencial de su “trabajo”.  Si no estaba en casa, se aseguraba de que hubiera algo de los alimentos básico en la alacena.

Pero el panorama de la hora del almuerzo ha cambiado.  En varios sitios de las comunidades de todo el país,  cualquier persona de 18 años y menores puede llegar y conseguir una comida nutritiva de mediodía de forma gratuita a través de los Programas de Alimentos de Verano de USDA.  “Los niños” no se pueden llevar la comida a la casa.  Los encargados de estos programas quieren asegurarse de que sean los niños los que reciben el alimento.  Y claro, los padres no son elegibles para estos almuerzos.

El razonamiento detrás de estos programas es simple: Ayudar a los niños a mantener una nutrición segura mientras que no hay escuela.

Pero las ramificaciones de estos programas son complejas.

Como terapeuta, estoy en sintonía con los mensajes subyacentes de nuestras acciones como individuos y como nación. Así fue que con interés y con cuidado he considerado algunos de los mensajes implícitos de este programa aparentemente bien-intencionado.

  • Lo primero que me llama la atención es la idea de que  los padres no pueden encontrar la manera de poner un almuerzo simple pero nutritivo en la meza de sus hijos.  El punto aquí es que tenemos tan poca fe en las madres y los padres de nuestra nación que ¿el gobierno tiene que asegurarse de que los niños coman adecuadamente?  Si este es el caso, entonces estamos en problemas.
  • ¿A quién le pertenece la tarea de asegurarse absolutamente que sus pequeños coman? Si suponemos que, efectivamente, los padres son lo suficientemente geniales para preparar una comida, ¿entonces por qué no estos padres amorosos  hacen lo mejor posible para que esto suceda?  ¿Hay un mensaje subyacente de que a los padres de hoy en día no les interesa?  Ya que los programas están diseñados para gente de bajos recursos, ¿tenemos que llegar  a la conclusión de que ellos se preocupan menos por sus hijos que los padres opulentos?  Si esa es la conclusión, yo diría que este es un estereotipo muy negativo de los económicamente menos afortunados de la nación.

No solo se transmiten mensajes subyacentes, sino que también llevan consecuencias no  intencionales.

 

  • En primer lugar, el alimentar a nuestros propios hijos es una función de los padres, básica de los seres humanos y de todas las especies. Dejar que el gobierno entre y tome ese papel les roba a los padres la oportunidad de ser responsables de sus hijos en esta área.  Es más fácil para los padres desconectarse y solo enviar a sus hijos a que coman en otro lugar y asumir que alguien más debe prepararles su comida.
  • Como espero, esto lo comunico con frecuencia en mis blogs, el hacer más y más por la gente nunca conduce a una mayor independencia y apoderamiento.  Por lo contrario ocurre lo opuesto.

No solo el incrementar la “ayuda” de este tipo socava la función de la familiar, sino crea más dependencia, en este caso del gobierno.

  • ¿Quién estará dispuesto a ser la “persona ruin” que ponga un alto a dichos programas si al gobierno se le acabara el dinero?  ¿Usted  ha comenzado a decirle  “no” a alguien que está acostumbrado a que le de algo?  Me imagino que estos almuerzos están aquí para quedarse.

Para que no me vean como una persona descorazonada, permítanme hacer algunos comentarios de clausura.  Tengo una gran fe en que las personas harán lo correcto cuando lo tenga que hacer, y eso incluye el cuidado de sus familias.  Si en verdad, la gente no tiene los medios ni la disposición para hacer un almuerzo saludable, tal ves el dinero de este programa sería mejor gastado en invitar a los padres a aprender consejos de preparación de alimentos y darles los ingredientes para llevar a casa y que los preparen ellos mismos.

Incluso si no está en la lista de alimentos nutritivos aprobados, el tener un sándwich casero de crema de cacahuate y mermelada, puede que en ocasiones funcione muy bien.

 

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